lunes

Voz al vacío

Ladró y aulló.

Sus patas estaban cansadas.

Su rostro lleno de nada.

Sus costillas se miraban y el hambre también.

El perro es ahora un leve animal.

Es hoy el iluso que se guarda en letras.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que a veces bien vale sostenerse enla ilusion..porque nos mantiene..!

;)

Besosssss **********